GRACIAS A LA INICIATIVA DE "EL PI"

Gracias a la iniciativa de "El Pi" hemos encontrado el lugar ideal para nuestra hija Inés.

Inés está en la clase de "Els músics", integrada en "l'escola bressol Tabalet", tiene tres años y sufre un retraso de desarrollo general debido a la epilepsia que padece. Aunque físicamente no tiene problemas, aún no anda (sí que gatea), no habla, entiende muy poco y tiene algunos problemas de conducta y de relación con otros niños.

En el aula está con otros 4 niños de El Pi, tienen dos educadoras y la asistencia de los profesionales del colegio, hacen actividades junto con los niños de la guardería, comparten el patio, el comedor, cuando pueden, salidas, y todo aquello que, junto con el equipo docente de la guardería, piensan que beneficia a unos niños y a otros.

Inés ha conseguido, o más bien, sus educadoras han conseguido, que se adapte perfectamente a la clase y a la escuela, y esto se nota en casa; llega contenta, está tranquila, se relaciona muchísimo mejor con su hermano pequeño, no es tan absorbente como el año pasado... y todo esto lo valoramos casi más que los avances que pueda ir teniendo, aunque también son importantes. Y es que el nuevo proyecto comenzado por El Pi y la escuela Tabalet consigue que, teniendo una atención especializada de estimulación, fisioterapia, logopedia, etc. puedan a la vez tener contacto directo con otros niños "normales".

Después de comprobar que nuestra hija no podía estar en una guardería normal, nos resistíamos a que siendo tan pequeña dejara de ver comportamientos "normalizados", pensamos que aún se puede aprovechar mucho del ejemplo de otros niños, que hablan, andan, juegan... aunque a la larga somos conscientes que no podrá seguir su ritmo. Insistimos en el centro de estimulación al que Inés asistía, de que nos informaran de las alternativas que existían, y nos hablaron del proyecto de El Pi, pero que no conocían personalmente ya que había comenzado ese mismo año. Así es que, después de ver varios centros, visitamos El Pi, y no lo dudamos un segundo.

Desgraciadamente, por motivos de trabajo, Inés tendrá que dejar la escuela, nos trasladamos a Valencia, y aunque ya nos hemos informado que no existe nada parecido allí, esperamos que poco a poco vayan surgiendo iniciativas como esta, porque, sabiendo que la educación especial ha avanzado mucho, nos hemos encontrado que no hay muchas alternativas cuando el niño es pequeño y no puede estar en una guardería normal: o quedarse en casa o llevarle a un centro de educación especial privado, perdiendo el contacto con otros niños normales.

Por eso, agradecemos tanto a Pi como a la guardería Tabalet que hayan comenzado este proyecto, porque al igual que nosotros, seguro que hay más padres buscando el lugar ideal para sus hijos con necesidades especiales.

LOS PADRES DE INÉS PARDO GÓMEZ DEL CAMPO

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