RELATOS
(1)
Immaculada
Vilatersana Lluch
ivilater@pie.xtec.es
Aplicació
del Clic 3.0. Consta de tres paquets d'activitats,
cadascún a l'entorn de la lectura i suggeriments d'una fábula
de Leon Tolstoi.
| 1. LA HERENCIA | |
Un hombre tenía dos hijos. - Cuando muera, lo partiréis todo a medias -les dijo en una ocasión. El padre se murió y los hijos comenzaron a discutir sobre la herencia. Finalmente, le pidieron a un vecino que les aconsejara, y éste les preguntó: -¿Cómo os dijo vuestro padre que dividierais la herencia? Los hermanos le contestaron: -Nos recomendó que la partiéramos a medias. -Entonces -dijo el vecino-, cortad en dos todos los trajes, romped la vajilla por la mitad, y partid en dos cada cabeza de ganado. Los hermanos siguieron el consejo del vecino, y se quedaron sin nada. |
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Activitats |
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| 2. EL CHALECO | |
Un mujik se hizo tan rico comerciando, que llegó a ser uno de los primeros negociantes de la ciudad. Tenía centenares de empleados a su servicio, y les conocía a todos por su nombre. Cierto día desaparecieron veinte rublos de su establecimiento, y los empleados con mando se pusieron a buscar al ladrón. Uno de ellos fue a casa del comerciante y le dijo: - He encontrado al culpable. Será preciso denunciarle a la justicia. El comerciante le preguntó: -¿Quién es? - Es Iván Petrov. Él mismo lo ha confesado. El antiguo mujik reflexionó y dijo: -Hay que perdonar a Iván. El subalterno, admirado, exclamó: -¡Pero cómo le vais a perdonar! Si lo hacéis, los otros empleados le imitarán. -Es necesario perdonar a Iván Petrov -insistió el comerciante-. Cuando me casé yo era muy pobre; no tenía con que vestirme y el día de mi boda me prestó su chaleco. Debo, pues perdonarle. Iván fue puesto en libertad. |
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Activitats |
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| 3. EL SOL Y EL VIENTO | |
El sol y el viento discutían acerca de cuál de los dos era más fuerte. La discusión fue larga, porque ninguno de los dos quería ceder. Viendo que por el camino avanzaba un caballero, acordaron probar sus fuerzas contra él. - Vas a ver -dijo el viento-, cómo con sólo echarme sobre él desgarro sus vestidos. Y comenzó a soplar cuanto podía. Pero cuantos más esfuerzos hacía el viento, más oprimía el hombre su abrigo, gruñendo contra el viento, pero caminando, caminando siempre. El viento encolerizado descargó sobre el viajero lluvia y nieve, pero el hombre no se detuvo. El viento comprendió que no era cosa posible arrancarle el abrigo. El sol sonrió, mostrándose entre dos nubes, recalentó la tierra y el pobre caballero que se regocijaba con aquel dulce calor, después de tanta tormenta de viento, lluvia y nieve, se quitó el abrigo y se lo echó sobre los hombros. -Ya ves -dijo el sol al viento-. Por las buenas se consiguen más cosas que por las malas. |
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Activitats |
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21/03/2001
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