Per començar, bon dia a tothom.

Estem aquí per manifestar el nostre condol i recordar aquelles víctimes innocents que van morir als atentats de l'11-M tot just ara fa un any. Sembla mentida que, un any després, segueixin passant coses com aquesta. Davant aquestes tragèdies, nosaltres no podem fer res, només recordar. Això sí, esperem que aquest record ens faci pensar en les víctimes innocents i ajudi a evitar futurs drames.

Marta Munné i Laura Rubiales, 2ESOA

Avui és un dia en què tornem a reviure la catàstrofe de l'11 M. Per això ens hem reunit aquí, per protestar contra els atacs terroristes.

Espanya recorda tot el que va passar aquell terrible dia, les víctimes innocents que van perdre la vida i familiars i amics que van patir la pèrdua dels seus éssers estimats.

Gràcis a persones solidàries, es va poder atendre i salvar centenars de persones afectades que anaven en el tren de la mort.

A partir d'ara, demanem PAU i desitgem que no es produeixi cap més atentat terrorista.

EL DÍA QUE ME HA TOCADO VIVIR

La rutina invade nuestras vidas, es el día a día...De pronto todo cambia y en ese momento tomas conciencia de la realidad e incluso dejas de creer y tener fe en la humanidad. Se paró el reloj de la serenidad, del respeto como disciplina, del amor y empezó a aflorar el "¿por qué?" Perdimos el hilo conductor.He llorado muchas veces, verdaderamente muchas, pero siempre salí de nuevo adelante. Ayer lloré de miedo, de angustia, de impotencia, de rabia...Pero retrocedí y me cuestioné si el ojo por ojo y diente por diente tenían que formar parte de mi realidad.

¿Sabes que ha habido un atentado en Madrid? Dicen que hay unos quince muertos...Eran las nueve de la mañana y aún no había llegado lo peor.

Ahora, más lejana al hecho, reacciono y me doy cuenta de que son muchos los muertos con nombre, apellidos, con hijos, padres.

Y los otros muertos... los que quedamos viviendo otra vez el día a día, los que somos padres y somos hijos.

Ya no me conformo con saber quién y por qué. Si la historia no les ha enseñado a respetar y amar la vida, ¿en qué rincón del olvido puedo guardr sus motivos y perdonar?

María Cornejo Silva