Filosofia 2 - Lectures - Exercicis.
De fisis a polis. (Sofistas y Sócrates)
 
 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

1. Giro antropológico del pensamiento griego.

Durante el siglo V a.C., - también llamado el “siglo de Pericles” por la importancia que tuvo este gobernante de Atenas en el apogeo de la Grecia clásica- , se produjo una reacción contra las especulaciones de los físicos presocráticos. Los nuevos filósofos atenienses comenzaron a dirigir su pensamiento hacia la vida humana. Las razones de este “giro antropológico” fueron las siguientes:

a) Crisis de la física presocrática.El sentido común de los sabios de aquella época se resistía a aceptar la inmutabilidad del ser parmenídeo y a su directa consecuencia, el carácter ilusorio del mundo captado por los sentidos. Pero también se posicionaban contra el atomismo que, proponiendo una realidad compuesta por átomos y vacío, afirmaba que los acontecimientos sucedían por azar, y con ello se cerraba el paso a toda explicación que pretendiese ser universal y necesaria. Cabe decir que, en aquella época, los griegos podían permitirse el lujo de dar la espalda a la física por la ausencia de toda forma de ciencia experimental y aplicada (Hoy día la estructura atómica de la materia también es algo muy alejado de nuestra realidad cotidiana, e incluso del sentido común, sin embargo, son indudables las posibilidades de su aplicación práctica, y obviamente las consecuencias que pueden derivarse de la utilización de la energía nuclear).

b) Las representaciones toscamente antropomórficas de los dioses, transmitidas a través de la enseñanza religiosa tradicional, produjo un creciente escepticismo entre los sectores de la población más intelectualizados.

c) Los acontecimientos históricos-sociales que ocurrieron durante el S V a.C. favorecieron el desarrollo de un pensamiento filosófico que priorizaba la reflexión sobre lo humano. Cabe destacar:

  • La implantación de la democracia en Atenas. Esto produjo la participación directa de los ciudadanos en la vida de la polis, y la ambición por saber más sobre las artes que garantizaban el éxito en una vida política accesible para todos, especialmente el arte de la retórica.
  • Las guerras médicas libradas contra los persas (Atenas lideró la liga del Peloponeso y su triunfo fue en parte aprovechado por Pericles para conseguir su esplendor), y la guerra del Peloponeso librada entre Atenas y Esparta, marcaron una época sumamente agitada para Atenas; en la que los problemas de la vida y la conducta humana eran cada vez más apremiantes; y en la que no existía un mínimo de sosiego y de condiciones materiales propicias para la investigación científica desinteresada.

Los protagonistas indudables de este período fueron los llamados sofistas; y Sócrates, que, aunque pertenecía al mismo ambiente cultural que los sofistas, gran parte de sus esfuerzos dialécticos estuvo dirigida a combatirlos.


2. Los sofistas.


a) Características generales:

  • Oficio remunerado (sofistés: profesional remunerado). Profesionales de la retórica: arte de la elocuencia (es más importante el cómo se dice algo que el qué se dice). Naturaleza esencialmente práctica de su enseñanza, tenía por objeto inculcar la areté (eficacia en una actividad determinada)
  • Escepticismo epistemológico (resultado de la crisis de la física presocrática). La confianza en el conocimiento depende de unas facultades capaces de ponernos en contacto con la realidad, y de la existencia de una realidad estable que pueda ser conocida. Lo primero fue puesto en entredicho por Parménides, lo segundo por la física pluralista.
  • Relativismo moral: la virtud es subjetiva, aunque desde un punto de vista práctico hay conductas que pueden ser mejores (criterio pragmático). Para un daltónico el verde puede ser rojo. Y aunque no tenemos derecho a discutirle su propia verdad, no estaría demás que lo viera un médico, a riesgo de que corra serios peligros cada vez que tenga que pasar por un semáforo. Alguien puede encontrar bueno robar, y para él es así; aunque la mayoría de las personas que piensan lo contrario deban esforzarse en convencerle de lo contrario, porque ello es sencillamente mejor para poder vivir en sociedad.
  • Convencionalismo jurídico: Distinguen las leyes naturales (physis - naturaleza) de las leyes humanas (nomos - convenciones). Los sofistas crearon un debate en Atenas sobre qué era lo que estaba determinado por la naturaleza y qué creado por la sociedad. Señalaron, por ejemplo, que expresiones tales como “pudor natural” no siempre concordaban con la realidad. Porque si es natural tener pudor, tiene que ser algo innato. Pero el pudor por mostrarse desnudo es algo que varía según las sociedades o las culturas. Los sofistas crearon amargos debates en la sociedad ateniense, señalando que no había “normas absolutas” sobre lo que es correcto o erróneo. Sócrates, por otra parte, intentó mostrar que sí existen algunas normas absolutas y universales.
  • Agnosticismo religioso: Los sofistas estuvieron en contacto con pueblos extranjeros y participaron en la redacción de constituciones en las colonias, lo que les llevó a poner en cuestión el origen divino, y por tanto el carácter indiscutible y universal de las leyes.

b) Los sofistas más destacados fueron:

  • Gorgias. Dijo: “Nada existe; si existiese algo, no podríamos conocerlo; si conociéramos algo, no podríamos comunicarlo”. Esta asentencia muestra su claro escepticismo.
  • Protágoras. Dijo: “El hombre es la medida de todas las cosas”. Frase que pone de manifiesto su relativismo. Se le atribuye a Protágoras la primera formulación de la teoría del “contrato social” como origen de la vida en sociedad. La base de esta teoría está en considerar que la vida en sociedad no es posible si se mantiene una supuesta situación originaria de lucha de todos contra o todos en la que prevalece la voluntad del más fuerte. Algo así como la “ley de la selva”.
  • Calicles y Trasímaco. Pertenecieron a una generación de sofistas posterior, y se caracterizaron por tener posiciones más radicales que los anteriores. Afirmaron que lo propio de la naturaleza humana es buscar el placer y huir del dolor, hecho que se pone de manifiesto en los niños y los animales. De ello concluían que las leyes humanas (nomos) destinadas a controlar los impulsos son antinaturales. Lo natural sería, pues, el dominio del más fuerte. No podemos evitar encontrar resonancias similares en ideologías autoritarias que consiguieron imponerse durante el siglo XX.


3. Sócrates. (-469, –399)

Sócrates ha sido considerado, con frecuencia, como el filósofo más grande de la historia occidental. Su pensamiento marcó un antes y un después; siendo normalmente aceptada, entre los historiadores de la filosofía, la denominación de “presocráticos” a todos los filósofos anteriores a él. Y esto fue así pese a que Sócrates dedicara gran parte de su vida al diálogo con sus discípulos sin llegar a escribir nada sobre ellos. Fue su discípulo más importante, Platón, quién nos legó, a través de sus famosos diálogos, una versión, seguramente no muy fiel, de su pensamiento. Quizá, entre otras razones, el reconocimiento universal de Sócrates se debió al hecho de haber propuesto una nueva manera de entender la sabiduría, como proyecto de búsqueda, que debía incluir necesariamente el reconocimiento de la propia ignorancia, y que, sobre todo, implicaba un compromiso vital. A Sócrates, ser coherente con sus convicciones y mantener este compromiso vital, le costó la vida.

Los aspectos fundamentales del proyecto filosófico de Sócrates fueron los siguientes:


a) La respuesta a la sofística:

  • La sofística había producido un distanciamiento entre el lenguaje y la realidad. El lenguaje, en manos de los sofistas, lejos de ser un medio para alcanzar la sabiduría se había convertido en una herramienta manipuladora, sólo capaz de argumentar posiciones escépticas y relativistas. (Esta visión crítica de la sofística pertenece naturalmente a Sócrates y a su discípulo Platón. Más adelante veremos como filósofos modernos, como Nietzsche, realizarán una inversión valorativa, y recuperarán positivamente el pensamiento de los sofistas, tachando el pensamiento socrático-platónico como nihilista y contrario a las fuerzas de la vida)
  • El proyecto fundamental de Sócrates fue restablecer el diálogo entre los ciudadanos, argumentando la posibilidad real de llegar de manera dialéctica a la contemplación de las verdades absolutas. Esto permitía también recuperar el carácter sagrado de los valores morales, la leyes de la ciudad, y preservar la integridad y pervivencia de la polis. (Curiosamente uno de los cargos por los que se le condenó a muerte fue el de desobedecer las leyes de la ciudad).
  • Alcanzar la verdad consistía en poder definir con precisión los conceptos. Por ejemplo, para definir la justicia es necesario partir de abstraer las características particulares de las esenciales y encontrar así su significado general. En este sentido puede considerarse a Sócrates el inventor de las argumentaciones inductivas (no en un sentido empirista, como ya veremos) y de las definiciones generales.
  • El pensamiento moral de Sócrates se basaba en la identificación entre virtud y conocimiento. Por esta razón a su posición ética se le suele definir como “intelectualismo moral”. Para ser justo hay que saber qué es la justicia. En esta afirmación se encuentra presente la idea griega de areté, entendida como excelencia o profesionalidad en el ejercicio de un oficio. Si quieres ser un buen zapatero la primera cosa necesaria es saber lo que es un zapato y para qué sirve. Para saber cómo debemos actuar es necesario conocer el areté del ser humano, es decir la función o finalidad que tiene como tal. La consecuencia de este intelectualismo moral es considerar que el que obra mal no es culpable, sino ignorante. En el pensamiento de Sócrates no existe la idea de culpa ni de pecado (expresión de la mentalidad griega de la época; en realidad, la idea de culpa y de pecado fueron aportaciones posteriores del cristianismo a la cultura occidental). Quien conoce lo que está bien o lo que está mal a la larga no puede ser feliz si siempre obra mal; y todos los humanos buscamos la felicidad.

b) Sócrates propuso un método para buscar la sabiduría: el diálogo y la mayéutica. "Mayéutica" es una palabra que quiere decir comadrona (que curiosamente era el oficio de su madre). La comadrona no es la que pare sino la que ayuda a parir. El punto de partido de este método (camino) era el reconocimiento de la propia ignorancia. Actitud que se denominó Ironía socrática, y que quedó inmortalizada en la frase de dudosa atribución socrática, “sólo se que no se nada”. La aplicación de este método sería la única forma eficaz de combatir el escepticismo y el relativismo de los sofistas, y llegar a un saber verdadero. Puede considerarse que el legado más importante de Sócrates para la posteridad fue esta actitud, más que una respuesta desarrollada en un cuerpo doctrinal ordenado.

c) La muerte de Sócrates, genialmente narrada por Platón en sus diálogos Fedón y Apología de Sócrates, muestran la coherencia de un sabio, llevada hasta sus últimas consecuencias. Coherencia con la convicción de que las leyes de la ciudad debían ser respetadas por sobre todas las cosas, y con la convicción de que la verdadera naturaleza humana no reside en las necesidades físicas de nuestro cuerpo material, sino en su huésped espiritual, el alma, que busca purificarse a lo largo de su vida inmortal.