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1.
Condiciones históricas.
El
pensamiento racional nació en Grecia en el siglo –VI.
Posiblemente se debió a los siguientes factores:
-
La península helénica, durante el siglo –XII
fue ocupada por los Dorios, un pueblo guerrero que desconocía
la escritura, y que espacialmente se organizaba en torno al
palacio-fortaleza en una estructura social jerárquica
y cerrada. A partir del siglo –VIII comienzan a surgir
nucleos urbanos de comerciantes que se irán constituyendo
como polis en las que aparecerán los primeros sistemas
democráticos.
-
El comercio: junto al intercambio de mercaderías se da
un intercambio de ideas e información. Se generaliza
el uso de la moneda permitiendo el desarrollo del pensamiento
abstracto, y el uso de la escritura.
-
Los griegos tenían una religión politeísta
sostenida en mitos y leyendas, en los que sus personajes eran
dioses y héroes con características humanas. Carecían
de libros sagrados, y por tanto de dogmas ni castas sacerdotales
que los custodiasen. Esto favoreció una manera de pensar
más crítica y diversa.
-
El sistema democrático exigía la participación
de los ciudadanos y el debate sobre las cuestiones de la ciudad.
La imperfección de la democracia (ciudadanía restringida,
existencia de esclavos) favorecía la existencia de una
clase ociosa que tenía tiempo libre para dedicarse a
actividades intelectuales.
2.
El paso del mito al logos.
- Características
del pensamiento mítico:
Conjunto de mitos y leyendas que personifican los fenómenos
naturales, haciéndolos depender de la voluntad arbitraria
de dioses, seres o fuerzas sobrenaturales. Es un pensamiento
concreto y ritual.
-
Características del pensamiento racional:
A través de los sentidos se capta una realidad plural
y en permanente cambio. El pensamiento racional intenta encontrar
detrás de esta apariencia sensible lo que las cosas realmente
son, es decir su unidad, lo que permanece de ellas, su esencia.
Las explicaciones racionales tienden a ser abstractas y universales,
necesarias (no arbitrarias) y coherentes (lógicas).
3.
Las primeras preguntas filosóficas.
Los
interrogantes que se formularon los primeros filósofos alcanzaron,
de una manera muy rudimentaria, prácticamente todos los ámbitos
de la existencia humana. Así se preguntaron por la naturaleza
(phisis), el conocimiento y el ser en general.
- Pregunta
por la naturaleza: ¿Puede haber, por debajo de toda la
diversidad existente, algo estable que no cambie nunca? La respuesta
se tradujo en la búsqueda del arkhé o
primer principio.
- Pregunta
por el conocimiento: ¿Qué nos merece más
confianza para conocer, lo que nos muestran los sentidos o lo
que comprendemos mediante el pensamiento?
- Pregunta
por el ser: ¿Qué es lo que realmente existe, el
cambio que captamos a través de los sentidos, o la esencia
permanente que captamos mediante nuestra razón?
La
pregunta por la naturaleza será acometida por los primeros
filósofos jonios. El problema del cambio y de la pluralidad
será abordado por Heráclito y Parménides, y
posteriormente por los filósofos pluralistas. El giro antropólogico
de la filosofía griega, iniciado por los sofistas y Sócrates,
conducirá al pensamiento de Platón que dará
respuesta al problema del conocimiento.
4. Los primeros filósofos.
Tales
de Mileto (Jonia – Asia Menor, finales del siglo
–VII). Arkhé: el agua.
Anaximandro
(siglo –VI). Arkhé: lo indeterminado (apeiron).
Anaxímenes
(finales siglo –VI). Arkhé: el aire.
5.
Importancia de los jonios.
- Buscaron
la explicación de los fenómenos naturales en un
elemento unificador o primer principio (arkhé). De
esta forma estaban acercándose a una de las características
del pensamiento racional: la determinación de algo estable
que explique la realidad plural y cambiante de los fenómenos
naturales. Claro está que el hecho de determinar ese
elemento unificador y estable como una sustancia material indica
que todavía faltaba recorrer un largo camino para llegar
a la madurez de las explicaciones racionales: aquel estadio
del pensamiento en el que lo unificador y permanente son los
conceptos y las teorías abstractas, esto es, separadas
de los fenómenos captados por los sentidos.
-
En segundo lugar el arjé era un elemento que
pertenecía a la propia realidad natural. A diferencia
del pensamiento mítico que explicaba el mundo recurriendo
a elementos sobrenaturales, personificando o endiosando los
fenómenos de la naturaleza.
-
Finalmente, el hecho de acudir sólo a la observación
del mundo y al uso de la propia razón para llegar a determinadas
conclusiones, sin recurrir a la tradición o a la autoridad
de las enseñanza o explicaciones anteriores, es una manifestación
más de la nueva actitud racional. Un hecho significativo
que muestra esta autonomía de criterio es que Anaximandro,
siendo discípulo de Tales, no dudó en discrepar
de su maestro respecto a cuál debía de ser la
sustancia primera que explicara todo lo existente.
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