Templo
dedicado a la diosa Atenea. Acrópolis de Atenas
Arquitectos y constructores - Iktinos y Kalikrates, con la supervisión
general del escultor Fidias
Cronología - 447 - 438 aC.
Estilo y órden: Dórico
clásico
El Partenón se conservó
durante siglos como edificio religioso: primero iglesia bizantina,
después católica, después mezquita con su
correspondiente alminar o minarete. Aunque el interior del edificio
sufrió reiteradas transformaciones, el exterior permaneció
intacto con todas sus esculturas hasta 1687. En esta fecha los
turcos, en guerra contra los venecianos, convirtieron el templo
en polvorín. Un mortero veneciano alcanzó el edificio
y la explosión resultante hizo volar su parte central.
Los venecianos, por su parte, también contribuyeron a su
destrucción cuando, al intentar arrancar las estatuas del
frontón, éstas cayeron contra el duro suelo y se
rompieron. En 1801-1803 Thomas Bruce, Lord Elgin, un diplomático
inglés, salvó lo que quedaba de la ornamentación
original y trasladó las estatuas y los relieves a Londres.
En el siglo actual se ha restaurado la columnata norte con sus
tambores originales y se ha empezado a trabajar en la columnata
sur.
Planta del Partenón
Pericles encargó la dirección de todos sus proyectos
artísticos a Fidias, prefiriéndolo a los grandes
escultores de figuras atléticas: Mirón y Policleto,
que estaban en su mejor momento. Parece que fue Íktinos
el principal responsable del proyecto del Partenón, trabajando
asociado con Kalikrates. La construcción empezó
en el año 447 y se terminó en sólo nueve
años, excepto la ornamentación escultórica,
que se colocó en el año 432 aC. Iktinos utilizó
los cimientos del templo primitivo de Atenea, aunque hubo de ampliarlos
necesariamente para su nueva estructura, que no se denominó
el Partenón hasta mucho más tarde (parthenos significa
virgen, y alude a Atenea).
El diseño del Partenón estuvo condicionado inicialmente para albergar la imagen de oro y marfil de Atenea Polías, esculpida por Fidias. La colosal estatua de doce metros de altura precisaba de una inmensa cella de más de 18 metros de anchura, dividida en tres naves mediante una doble columnata conformada por dos órdenes superpuestos de estilo dórico. La nave central medía diez metros de anchura.
Aunque las dimensiones del gran templo, como proclaman enfáticamente
las inscripciones, no eran mucho más grandes que las del
templo de Zeus en Olimpia, debió parecer, en el momento
en que fue construido, mucho más grande. Es un templo dórico
regular que difiere de la mayoría de sus predecesores por
tener ocho columnas, en vez de seis, en los lados cortos, y diecisiete,
en lugar de trece, en los lados largos. Las columnas son mucho
más altas en proporción a su grosor que las dóricas
primitivas y contribuye a subrayar su esbeltez la disminución
del éntasis, de la proyección de los capiteles y
de la masa y del peso del entablamento.
Una
ojeada al templo de Hera I en Paestum demuestra lo mucho
que evolucionó la arquitectura griega en poco más
de un siglo. El maravilloso sentimiento de unidad orgánica,
de armonía y gracia que experimentan los visitantes
del Partenón deriva de los infinitos refinamientos
introducidos en el tratamiento de los tradicionales elementos
del orden dórico.
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(Vistas
de los templos de Paestum, Italia)
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El
nombre de Partenón, lo recibe mas tarde en honor a Atenea
Parthenos (virgen - protectora), resulta un templo dórico
octástilo, con diecisiete columnas en los laterales (en
lugar de las seis y trece que eran comunes). Las columnas son
más altas de lo habitual en otros templos dóricos
(Paestum) lo que contribuye a subrayar su esbeltez, además
se han empleado recursos visuales para armonizar aún más
el conjunto.
Correcciones ópticas
Para evitar la sensación óptica de hundimiento
que produciría el estilobato perfectamente horizontal,
éste está curvado hacia arriba, varias pulgadas,
en la parte central; las columnas se inclinan progresivamente
hacia el interior según nos vamos acercando a las esquinas,
y los intercolumnios se hacen progresivamente más cortos
según nos aproximamos a los extremos. Estas correcciones,
incluso las más mínimas, que no son perceptibles
a primera vista y que han sido rigurosamente medidas, juegan un
papel decisivo en el efecto total del edificio, construido en
mármol del Pentélico, hasta las tejas.
Programas escultóricos.
La decoración era la más completa de todos los templos
griegos, los frontones este y oeste estaban decorados con figuras
de tamaño mayor al real; noventa y dos metopas esculpidas
en altorelieve, un friso continuo de 168 m. de estilo jónico
recorría la estructura superior de las paredes que cerraban
el templo. El colorido era espectacular, los triglifos pintados
de azul y blanco, el fondo del tímpano de azul brillante,
el fondo de las metopas y del largo friso de rojo, en las figuras
se pintaban los ojos y el cabello y algunos elementos eran de
metal. Las metopas representaban la gigantomaquia en el lado este, la amazonomaquia en el oeste, la en el sur, y escenas de la guerra de Troya en el norte. Cada tímpano del templo tenía una escena mitológica: al este, sobre la entrada principal del edificio, el nacimiento de Atenea, y al oeste, la lucha entre Atenea y Poseidón por el patrocinio de la ciudad de Atenas. El friso constituía la representación de la procesión de las Panateneas, el festival religioso más importante de Atenas antigua. La escena se desarrolla a lo largo de los cuatro lados del edificio e incluye figuras de dioses, bestias y de unos 360 seres humanos.
En el interior de la cella ó naos, de una sola entrada
(por el Este) se encontraba la espectacular estatua de Atenea,
obra de Fidias,
con un amplio estanque, poco profundo, que producía un efecto de brillo mediante el agua frente a la diosa. El opistodomo se empleaba
para guardar el tesoro, aquí la cubierta se apoya en cuatro
columnas jónicas, las primeras que se usaron en un templo
de Atenas. Ambas cellas estaban cerradas por puertas de bronce. La cubierta arquitrabada se apoyaba en dos filas de columnas dóricas superpuestas.
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